Si has llegado hasta aquí buscando información sobre la hormiga reina, seguro que te mueve una gran curiosidad. Puede que te hayas topado con una en el campo y te preguntes qué hacer con ella, o quizás estés pensando en adentrarte en el fascinante mundo de la cría de hormigas. Sea cual sea tu caso, has llegado al lugar adecuado.

Una hormiga reina no es una simple hormiga grande; es el corazón y el motor de todo un imperio. Es la única hembra fértil de la colonia y su función principal es la de poner huevos para asegurar la supervivencia de su familia . Sin ella, la colonia está condenada a desaparecer.

¿Qué es exactamente una hormiga reina y cómo identificarla?

Para empezar, es importante saber que una hormiga reina es, en esencia, una hormiga hembra adulta y fértil que ha sido seleccionada para la reproducción . No nace siendo reina, sino que se convierte en una. Las larvas hembra que reciben una alimentación especial y más abundante durante su desarrollo son las que acaban convirtiéndose en reinas, mientras que las que reciben menos alimento se convierten en obreras o soldados .

Si te preguntas cómo identificar una hormiga reina, aquí tienes algunas claves :

  • Tamaño: Es considerablemente más grande que las obreras, con un abdomen voluminoso porque ahí es donde residen sus órganos reproductores.
  • Tórax: Su tórax, la parte media del cuerpo, es más grande y robusto, ya que en su etapa juvenil albergaba las alas.
  • Alas: Las reinas vírgenes y los machos son las únicas hormigas que tienen alas . Tras el vuelo nupcial y el apareamiento, la reina pierde sus alas (o se las arranca ella misma) para siempre .

El ciclo de vida de una reina: del vuelo nupcial al hormiguero

El viaje de una hormiga reina comienza en el aire, en un evento masivo conocido como vuelo nupcial . En días concretos, normalmente tras las lluvias de primavera u otoño, las reinas vírgenes y los machos alados de diferentes colonias salen volando para aparearse .

  1. El apareamiento: Durante el vuelo, la reina se aparea con uno o varios machos, almacenando el esperma en un órgano especial llamado espermateca, que le servirá para fecundar huevos durante el resto de su vida, que puede durar décadas .
  2. La fundación: Tras el apareamiento, el macho muere y la reina fecundada busca un lugar adecuado para crear su colonia. Se desprende de sus alas, cava un pequeño agujero en la tierra y se aísla en una pequeña cámara .
  3. El primer ayuno: La nueva reina pasará semanas o incluso meses encerrada y sin comer . Para sobrevivir y poner sus primeros huevos, metaboliza sus propios músculos alares, convirtiéndolos en energía y nutrientes .
  4. Las primeras obreras (Nurses): De sus primeros huevos nacerán unas obreras especiales, más pequeñas y frágiles, llamadas «nurses» . Son las primeras hormigas de la nueva colonia y su única misión es cuidar a la reina y a la siguiente generación. Una vez que estas primeras obreras están listas, salen a buscar alimento, y la colonia comienza a crecer de verdad.

¿Por qué es clave la reina para un criador?

Si tu interés es el hobby de la cría de hormigas, tienes que tener claro que una colonia comienza y termina con su reina. Es el único camino para tener una colonia estable y próspera en casa.

¿Cómo conseguir una hormiga reina?

  • La opción más ética: salir de «caza» tras un vuelo nupcial. No destruyas nunca un hormiguero natural para capturar a su reina, es poco ético y, además, casi imposible que sobreviva en cautividad . La mejor forma es buscar reinas en el suelo después de un día de lluvia y calor, entre los meses de marzo y octubre . Las verás caminando solas, sin alas, buscando un lugar donde enterrarse.
  • Comprarla en una tienda especializada: Puedes adquirir una reina o una colonia pequeña (con obreras) en tiendas de animales exóticos o online. Esto te asegura que la reina ya ha fundado la colonia y te quitas la incertidumbre del primer periodo.

La regla de oro: paciencia y bajo estrés

Una vez que tengas a tu reina en un tubo de ensayo con un poco de agua, el error más común es estar todo el día mirándola. ¡Déjala en paz! . El estrés es su peor enemigo. Si la reina se siente observada o insegura, puede llegar a comerse sus propios huevos o larvas .

  • Déjala en un lugar oscuro y tranquilo: Sin vibraciones y sin mover el tubo constantemente.
  • No la alimentes hasta que nazcan las primeras obreras: Como hemos visto, la reina claustral (la mayoría) no necesita comer hasta que salgan sus primeras hijas.

Artículos relacionados que te pueden interesar: